Ministerio Cristiano

MINISTERIO CRISTIANO

Ministerio Cristiano 

¿Qué es un ministerio cristiano?

1. Introducción

En muchos sentidos, el término “ministerio cristiano” se ha convertido en sinónimo del trabajo vocacional de un pastor, misionero o trabajador de una iglesia. Si bien lo que estos servidores hacemos es parte del ministerio cristiano, el ministerio cristiano debe ser hecho por cada cristiano en cada aspecto de la vida.

Miremos la importancia del ministerio cristiano para la iglesia y para el crecimiento espiritual de los creyentes. los ministerios cristianos son una manifestación del cuerpo de Cristo en acción y cómo desempeñan un papel clave en la edificación de la comunidad de fe y el servicio a los demás.

Santiago 1:27

“La religión pura y verdadera a los ojos de Dios Padre consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas en sus aflicciones, y no dejar que el mundo te corrompa.”

El servicio también se realiza de maneras más intangibles, como escuchar a otros para proporcionar consuelo o aliento, para orar por ellos y ministrar su corazón, o incluso para restaurar un sentido de dignidad.

1 tesalonicenses 5:11

“Así que aliéntense y edifíquense unos a otros, tal como ya lo hacen.”

El ministerio no se limita a las actividades o relaciones de la iglesia; impregna cada parte de nuestras vidas, incluidos nuestros trabajos y nuestras actividades diarias.

Colosenses 3:23-24

“Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente. 24 recuerden que el Señor los recompensará con una herencia y que el amo a quien sirven es Cristo.”

No debe haber separación en nuestras vidas entre las actividades diarias y el ministerio cristiano. Todo lo que hacemos debe hacerse en servicio a Dios, con una actitud de adoración.

2. ¿Qué es un ministerio cristiano?

El ministerio cristiano es el servicio a Dios y a las personas, un siervo cristiano ministra a las personas a través de sus actos de amor, de bondad, de misericordia. Debido a que Dios nos amó, nosotros también debemos amarnos los unos a los otros.

1 de Juan 4:11

“Queridos amigos, ya que Dios nos amó tanto, sin duda nosotros también debemos amarnos unos a otros.”

En el Nuevo Testamento, el ministerio es visto como un servicio a Dios y a otras personas en Su nombre. Jesús brindó el modelo para el ministerio cristiano: no vino a recibir el servicio, sino a darlo, miremos lo que dice la palabra.

Mateo 20:28

“Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos.”

El cristiano debe ministrar satisfaciendo las necesidades de las personas con amor y humildad en nombre de Cristo, sin tener en cuenta si son Creyentes o no, el ministerio debe ser imparcial como nos enseño nuestro Señor Jesús, la gente lo seguía porque el amaba a las personas y las abrazaba sin importar si eran pecadores o estaban enfermos, enseñaba de manera práctica y ministraba el corazón de las personas heridas emocionalmente.

Nuestra pasión siempre debe ser ayudar a los demás y mostrar amor y misericordia de manera incondicional.

Mateo 20:26

“Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente.”

Gálatas 1:10

“Queda claro que no es mi intención ganarme el favor de la gente, sino el de Dios. Si mi objetivo fuera agradar a la gente, no sería un siervo de Cristo.”

Debemos tener cuidado en algo y es que lo que hacemos no es para ganarnos el favor de las personas sino para agradar a Dios, pidámosle a Dios que nos de la voluntad para complacerlo a él más que a la gente.

Juan 1:12

“pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. 

El ministerio puede y debe incluir el atender las necesidades físicas, emocionales, mentales, vocacionales y financieras de los demás, descubrir los dones y talentos de las personas para desarrollarlos y con el tiempo pueda ayudar a otros, Jesús lo hizo, y nosotros también deberíamos hacerlo.

3. Funciones y responsabilidades en un ministerio cristiano

Aunque los pastores no son los únicos que deben involucrarse en el ministerio. Desde las primeras iglesias del Nuevo Testamento hasta las iglesias de nuestros días, cada cristiano debe estar en el ministerio de ayudar a los demás.

2 Timoteo 2:24-26

“Un siervo del Señor no debe andar peleando, sino que debe ser bondadoso con todos, capaz de enseñar y paciente con las personas difíciles. 25 instruye con ternura a los que se oponen a la verdad. Tal vez Dios les cambie el corazón, y aprendan la verdad. 26 entonces entrarán en razón y escaparán de la trampa del diablo. Pues él los ha tenido cautivos, para que hagan lo que él quiere.”

Todos los que enseñemos la verdad de Dios debemos ser bondadosos y amables y hay que explicar la palabra con paciencia y cortesía, escuchemos y tratemos a las personas con amor y respeto, si aplicamos estas normas estoy seguro de que las personas estarán más dispuestas y se consolidarán.

A. Líderes y servidores

Comenzaremos analizando la importancia de los líderes en un ministerio cristiano, un líder debe tener unas características y cualidades para guiar al pueblo de Dios, debe ser ejemplo y tener autoridad en todas las áreas.

2 Timoteo 2:15

“Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad.”

Los líderes de servicio buscan comprender las necesidades de aquellos a quienes lideran y trabajan para satisfacer esas necesidades de la mejor manera posible. Esto a menudo implica dejar de lado sus propios intereses y trabajar para empoderar a otros para que alcancen su máximo potencial.

Los líderes servidores debemos liderar con integridad y actuar de manera que se alineen con sus valores y principios y defender lo que es correcto, somos molde modelo y ejemplo para las personas, debemos generar en ellos confianza para que puedan abrir su corazón.

1 Pedro 5:2-4

“Cuiden del rebaño que Dios les ha encomendado. Háganlo con gusto, no de mala gana ni por el beneficio personal que puedan obtener de ello, sino porque están deseosos de servir a Dios. 3 no abusen de la autoridad que tienen sobre los que están a su cargo, sino guíenlos con su buen ejemplo. 4 así, cuando venga el Gran Pastor, recibirán una corona de gloria y honor eternos.”

B. Roles específicos dentro del ministerio cristiano

Debemos conocer y desarrollar los roles específicos que existen dentro de un ministerio cristiano, a cada uno Dios nos da unos roles como coordinador, mentor, maestro, administrador, entre otros, y tenemos la responsabilidad y tareas asociadas con cada uno de estos roles para contribuir al cumplimiento de los objetivos del ministerio.

Tenemos una responsabilidad muy grande ante Dios para desarrollar bien esos roles y que den el fruto necesario en las personas.

“En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la cabeza de su cuerpo, que es la iglesia. 16 él hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, al cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.”

Efesios 4:15-16

Se nos muestra claramente que todos los creyentes, tanto hombres como mujeres, somos necesarios para que cada iglesia funcione de la manera en que Dios lo planeo.  ­­­

Roles siguiendo los principios bíblicos

Tanto hombre y mujer son necesarios en el hogar y en la iglesia, ambos han de integrarse mutuamente y en equilibrio cumplir el rol encomendado a cada uno, si cumplimos bien nuestros roles en casa entonces tenemos toda la autoridad de ejercerlos en el ministerio, recordemos estos roles en casa:

La Mujer: ha de ser sumisa, sumisión no es rebajarse; sino aceptar voluntariamente para el bien de la familia, la posición de tu esposo que Dios le dio como cabeza; no significa no tener voz y voto, si es un dialogo con respeto no al hombre sino a la posición.

La esposa debe ser esa ayuda para su esposo, apoyo en los momentos difíciles y fuente de consejo para que él tome la mejor decisión, la esposa debe buscar a Dios aun cuando su esposo no lo hace, la obediencia al esposo es condicional con su ejemplo de sujeción salvara a su esposo si es que este no es creyente.

El Hombre: Ser cabeza no es imposición a la fuerza; sino guía en amor y entrega total, respeto a la esposa con el amor por ella; debe evitar ser intransigente y para decidir debe escuchar a Dios, esposa e hijos. Para ser un buen sacerdote y cabeza del hogar es necesario dejar de ver por tus intereses propios y velar por la familia.

Ante Dios somos iguales hombre y mujer; con funciones diferentes pero iguales en valía, los esposos son una unidad, un ministerio de gracia, no son esposo solo o esposa sola, sino los dos son uno y juntos han de velar por la unidad y por el bien de su primer ministerio la familia.

Participación de la mujer en el ministerio cristiano

Tanto la mujer como el hombre deben de participar en el ministerio en las distintas funciones de la iglesia, la mujer como el hombre puede enseñar, predicar, cantar, formar parte del liderazgo de la iglesia.

La iglesia se requiere que todos participen tanto hombres como mujeres más aún que hay funciones que solo la mujer puede desarrollar con propiedad como el enseñar y aconsejar a otras mujeres en asuntos íntimos y otras en la que son muy afines a la forma de ser de la mujer como la enseñanza de niños. 

Áreas de enfoque en el ministerio cristiano:

Tenemos el ministerio de adoración y alabanza

También está el ministerio de enseñanza y discipulado

El ministerio de servicio y ayuda social

Por último el ministerio de evangelismo

4. Desarrollo y capacitación en el ministerio cristiano

Como ministerio entrenamos con diferentes cursos de liderazgo y de carácter para la formación y el desarrollo, enseñamos una doctrina correcta basados en la palabra de Dios, nuestra visión es sanar, liberar, discipular, entrenar y servir.

Para crecer es necesario sanar las heridas a través de la sanidad interior, una iglesia sana es una iglesia que crece y da fruto, tenemos dos encuentros al año donde sanamos y liberamos a las personas luego damos ocho pasos y ministramos cada uno de ellos de manera personal.

Este es un trabajo que se debe hacer porque muchos tenemos grietas y debilidades en diferentes áreas de nuestra vida y si no las sanamos podemos fácilmente ser presa del enemigo y caer en pecado.

Cada discípulo debe estar rindiendo cuantas a su mentor y de esa manera lo cuidamos y lo ministramos para su crecimiento personal su integridad y libertad.

Nos interesamos muchísimo en la necesidad de nutrir nuestra relación con Dios a través de la oración, el estudio de la Biblia, la adoración y la comunión con otros creyentes.

En nuestro ministerio tenemos un grupo de mentores quienes han sido formados, capacitados y discipulados y hoy sirven ayudando a los nuevos con pasión y amor, porque tienen claro que ellos le sirven es a Dios y por eso lo hacen con excelencia.

Como ministerio debemos trabajar en sanar el corazón de las personas si no sanamos y solo enseñamos la palabra los llenamos de conocimiento y no vamos a ver el fruto en las personas, necesitamos que sean completamente libres.

Los cambios siempre nos asustan y no nos gustan, pero cuando tomamos la decisión de enfrentar nuevos retos y rompemos esquemas viejos, vamos a avanzar con la ayuda del Espíritu Santo.

¿Pensemos por un momento que nos puede motivar?

Una de las cosas que nos ha funcionado en este ministerio ha sido la constancia en hacer grupos conexión y dar temas bajados a la vida cotidiana pero siempre basados en la palabra de Dios y lo otro es la oración los martes y jueves de madrugada, lo hemos vuelto una disciplina, una Iglesia que ora es una Iglesia que da fruto y hay motivación.

Cuando trabajamos la sanidad interior es fácil exhortar a las personas para transformar sus corazones, una de las funciones de un Pastor es trabajar en moldear el corazón para que puedan crecer y desarrollarse.

Una de las motivaciones de nosotros como ministerio es ver la transformación en las personas, cuando llegan llenas de heridas en sus corazones y como paso a paso en un proceso de sanidad empiezan a dar fruto.

Tenemos la autoridad de trabajar en la liberación y restauración porque Dios nos saco de ataduras y nos dio herramientas para aplicarlo en las personas, eso ha cambiado la vida de muchas familias.

Los mejores consejos debemos darlos permanentemente en charlas, grupos conexión, en atender personalmente a las personas y escucharlas y luego ministrarlas.

Conclusión

La más grande bendición del Ministerio Cristiano es el compartir el amor de Jesucristo con otros. Enseñarles acerca del amor verdadero el amor de Dios demostrado en su totalidad en la muerte desinteresada de Cristo en la cruz, poder servir con pasión de manera incondicional siempre buscando el bienestar y la transformación de las personas, así como un día lo hicieron con nosotros, es mirar la necesidad de otros y dejar a un lado nuestro egocentrismo, cuando tomamos la decisión de servirle a Dios para atraer a las personas a Cristo y que puedan ser salvas, esa es nuestra mejor recompensa.

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